lunes, 6 de junio de 2016
El paria
Se despierta temprano. Y hace tiempo que no usa despertador. "El reloj biológico", repite casi como una muletilla todas las mañanas al ver las 6:30 en el celular. Baño, ducha, café, lectura rápida de todos los diarios por internet. Ascensor. Calle. Auto. Trabajo. Laburo. Almuerzo. Más laburo. Salida. Depto. Café. Música. Cortos, zapas y a trotar. Vuelta al depto. Baño, ducha. Cena. Noticiero. Peli. Cama.
Silencio. Absoluto. Pone música para cortar un poco tanto silencio. Y piensa. Piensa mucho. "Menos mal que no es domingo hoy", se jacta. Chequea el celular. Ninguna llamada. Un par de whatsapp. Nada importante. Lee. Ya las 3 de la mañana. Apaga la luz. Piensa a oscuras. Se duerme.
Se despierta temprano. Baño, ducha, café, lectura rápida de todos los diarios por internet. Ascensor. Calle. Auto. Trabajo. Laburo. Almuerzo. Más laburo. Salida. Depto. Café. Música. Cortos, zapas y a trotar. Vuelta al depto. Baño, ducha. Chequea el celular. Ninguna llamada. Un par de whatsapp. "Hola, como estás?... Si, acá estoy...todo bien...ah, no podés?...si, es lógico, bueno...chau". Baño, ducha. Cena. Noticiero. Peli. Cama. Chequea el celular. Y el facebook. Y twitter. Silencio. Nada. Soledad o vacío? Da igual..."Vas a ver...en la cancha se ven los pingos...no es fácil...pero si es lo que vos querés..."
Suena el celular. "hola...sí...dale...voy para allá" Baño. Ducha. Sale. Ascensor. Pizza con amigo. Mismas condiciones. "Ya vas a ver como son los domingos...duran una eternidad..."
Auto. Depto. Silencio absoluto. Vacío o soledad? Y que importa? Da igual.
"no seas boludo. Buscate una minita, si total mientras tu mujer no se entere está todo bien, y la vas careteando"...Y no quiere eso. Este vacío o soledad o como se llame es lo más sincero que hizo en los últimos años. Y es una mierda, pero es una mierda sincera, desgarradora, tajante, pero que sale desde lo más profundo de su ser.
Caras. Más caras. Máscaras. Y estar ahí y no querer estar. Ni tampoco allá. Y entonces aparece una marquesina. En su cabeza. Obvio. Sólo para él. Y en esa marquesina se lee una palabra que, de una vez por todas, toma sentido. Paria.
Demasiado solo como para sentirse abandonado. Demasiado silencio como para pelearlo con una canción. Demasiado todo. Sensaciones. Angustias. Miedos. Fobias. Letras. Melodìas. Todo sobra. Y todo falta.
Y un camino que parece dibujarse entre la ducha y el cafè de las mañanas. A lo mejor hoy es distinto. Baño. Ducha. Cafè. Sale. Ascensor. Trabajo. Laburo. Salida. Depto. Mâs cafè. Màs mùsica. Off. Silencio. Vacìo o soledad. Da igual. Para la cabeza, el alma o el corazòn da lo mismo.
Algo hay que hacer...
sábado, 16 de enero de 2016
Los días por vivir...
Y hay días buenos, malos, entendiblemente jodidos y complicados, y algunos que son como páramos en medio de tanta locura. Como una gran montaña rusa. Como una canción maldita, que cuesta descifrar y hasta a veces escribir. Se juntan el aceite y el agua, y tal vez con un fósforo creamos pólvora y explota todo. Inexplicable. Y ese pequeño big bang es nada más y nada menos que eso: un gran big bang, donde termina y empieza todo. Repartir y dar de nuevo. Acomodar las cargas. Exigirle al paso que no sea en vano. Y, perdido, aturdido y con desasosiego, pasamos a tener una lucidez obligatoria porque no estamos solos en el mundo, y debemos seguir adelante. Los ríos indefectiblemente tratan de llegar al mar, algunos lo intentan, otros solo llegan a ríos más grandes y esos sí llegan al mar. Los más grandes, extensos y con más fuerzas. Pero para llegar al mar hace falta recorrer muchos kilómetros. Hacerse profundo. Llenarse de vida. Porque un río sin vida (sin peces, sin vegetación, sin piedras), no tiene sentido alguno. Y esas vidas son las que alimentan su propia vida. Y tal vez eso nos pasa a nosotros. Necesitamos llegar a ese mar que soñamos. Llenarnos de vida. Sentir que vale la pena. O al menos morir en el intento, que no es poco.
Entonces tendremos días por delante. Los días por vivir, cantaba Juan Carlos Baglietto, desde la pluma de Fabián Gallardo. Algunos buenos, otros malos. Pero hay que vivirlos. Como si tuviésemos una razón. Como si intentásemos llegar al mar.
No estamos solos. NO estamos solos...
lunes, 12 de agosto de 2013
Necesidad
Se caen las pestañas de tanto leer. Se busca la letra en medio de la música que no deja de sonarnos en la cabeza, en los sueños, en el laburo o en la mirada de alguien. Y en realidad no sabemos porqué. Ni nos importa. Es necesidad. Al más puro estilo de libertad para Papillón, al más puro estilo de desesperación para Neruda. Al mejor postor de un casino viviente que se nos asoma en cada mirada que, al fin y al cabo, sabemos que nos engaña. Pero necesitamos. Creer. Amar. Confiar. Putear. Vivir. Y sentirnos vivos. Y a algunos les dá por la lectura. Otros por la música. Otros por la fotografía. Otros viajan. Otros simplemente viven sistemáticamente cada día de la misma y metódica forma. De una u otra forma, necesitan, necesitamos necesitar algo. Amor. Dolor, Pasión. Esa puta pasión que nos hace perder la cabeza. Y a la vez encontrarla. Nada más hermoso que encontrarnos al perdernos.
Y aunque encontremos lo que buscamos, lo que necesitamos, una vez que lo encontramos, volvemos a necesitar algo más. Y por ahí asusta esa sensación de insatisfacción perpetua. Quiero ese disco, lo escucho y me quedo esperando el próximo de esa banda. Conseguí ese super laburo, ahora quiero que, dentro de ese super laburo, me toque hacer lo que realmente me gusta. ¿Y está mal? No para mí. Creo que el día que no necesitamos nada, es porque estamos empezando a morir. Todavía no creo haber tocado la mejor canción de mi vida. No creo haber leído el mejor libro que exista. No me siento a esperar que la vida me traiga algo, como cuando en la playa dejamos que las olas nos traigan aunque sea el sonido del mar...
Pero, podemos necesitar siempre algo. Podemos buscarlo toda la vida. Pero también necesitamos compartirlo. Porque si no lo compartimos, chau, se rompe el hechizo. Necesidad de necesitarte, de contarte, de contar con vos, seas quien seas.
Buscar. Buscar. Buscar...
viernes, 12 de octubre de 2012
Angel de la soledad
Poca gente en la calle. Algún grito de euforia tras el 3 a 0 de argentina contra uruguay. Pasa un bondi, un taxi, una bici. Camino por caminar nomás. No busco un kiosco, ni un bar abierto. Pasan, van, vienen, están, corren, salen. La vida misma. Y pocos lugares me dejan hacer esto.Caminar, tranquilamente, aunque sean las doce de la noche. Y no hay chorros, ni canas, no hay mala onda. De noche, como esta noche de primavera, nada puede salir mal.
Y un pibe discute con su chica, ella se vá. Caminando sola, llorando, por la vereda de enfrente. Y llega a la esquina, y en el kiosco suena la radio..."angel de la soledad, y de la desolación"... Y deja de llorar. Y sabe que no es casualidad. Nada es casualidad. Ni sus lágrimas, ni el indio solari sonando justo en ese tema, ni su risa al escuchar la canción, nada es casual.
Postales irrepetibles. Polaroid sin rollo. El motivo de una simple canción de rock...
martes, 20 de marzo de 2012
Nuestro principio de Incertidumbre
Se podría creer en las verdades absolutas. Se podría afirmar, categóricamente, que el celeste del cielo es el celeste de todos. Que el DO de tu piano es igual al DO de la guitarrra que toca Salinas. ¿Y como sé yo, entonces, cual es el DO que vos escuchás, y como sabés que es igual al que yo escucho? Grabaste una melodía que salió de tu alma, se plasmó en un microchip que viaja mágicamente a través de los parlantes de mi stéreo. Y la escucho y me alucina, y me llenó el alma. Pero...es lo mismo que vos trataste de transmitir? ¿Y qué pasaría si mientras estás tocando, en vez de estar solo, encerrado en el estudio, tenés a tus afectos a tu lado, haciendo que, de una u otra forma, se altere todo? Es la misma melodía. Las mismas notas. La misma canción. La misma pasión. ¿Es lo mismo?
Hace ya muchos años, un tal Heisenberg,( afirma la imposibilidad de reducir el error en la posición sin incrementar el error en el momento o, dicho de otra manera, es imposible no cambiar algo que observás, que estudiás, o con el que interactuás, por más que creas que no ineractuaste) nos dejó el "Principio de Incertidumbre", algo que unos añitos después le valió el nóbel de Física.
Estamos constantemente interactuando, y la menor observación de un fenómeno puede hacer que éste fenómeno cambie en algo respecto a su estado original. Heisenberg, en sus ensayos, postulaba que era imposible "ver" ciertas partículas sin influír en su estado natural. Por ejemplo, tomar un electrón, incidir una luz sobre él y observarlo. Pero, al incidir una luz, por más mínima que sea, se movería, y no estaría ya en la misma posición que queríamos observarlo en principio...
Volvemos a nuesta cotidianeidad. Si nos ponemos estrictos, nada tal vez sea igual a los ojos de cada uno. Tu celeste a lo mejor no es el mismo que mi celeste. Ni que el celeste en sí. El Do es DO acá, en la china, en singapur o en Tangamandapio. Y qué se yo si el cifrado del Do para vos es lo mismo que para mí?
Voy a éste punto. Interactuamos, y modificamos, sea para bien o para mal, cada cosa que observamos, escuchamos, admiramos, o simplemente contemplamos, por el solo hecho de estar. Si no querés que te modifiquen tu existencia, para bien o para mal, no ames, no sientas, no mires, no tengas amigos, no te abras, no NADA. Y vas a estar en un estado netamente puro, sin "contaminantes" ni "modificadores" de lo que querés.
Pero, sinceramente, tengo la sensación de que los afectos, las emociones, el dolor, el amor, la satisfacción, la ira, los temores, el desamor, los palos, las pasiones y hasta los errores...todo eso es lo que nos hace ser. Es necesario tener cierta incertidumbre. Tan necesario como no saber el futuro. Nada mejor que sorprenderme cada mañana con un nuevo día, y nada mejor que no tener ni la menor idea de lo que va a pasar. Genial.
Hace ya muchos años, un tal Heisenberg,( afirma la imposibilidad de reducir el error en la posición sin incrementar el error en el momento o, dicho de otra manera, es imposible no cambiar algo que observás, que estudiás, o con el que interactuás, por más que creas que no ineractuaste) nos dejó el "Principio de Incertidumbre", algo que unos añitos después le valió el nóbel de Física.
Estamos constantemente interactuando, y la menor observación de un fenómeno puede hacer que éste fenómeno cambie en algo respecto a su estado original. Heisenberg, en sus ensayos, postulaba que era imposible "ver" ciertas partículas sin influír en su estado natural. Por ejemplo, tomar un electrón, incidir una luz sobre él y observarlo. Pero, al incidir una luz, por más mínima que sea, se movería, y no estaría ya en la misma posición que queríamos observarlo en principio...
Volvemos a nuesta cotidianeidad. Si nos ponemos estrictos, nada tal vez sea igual a los ojos de cada uno. Tu celeste a lo mejor no es el mismo que mi celeste. Ni que el celeste en sí. El Do es DO acá, en la china, en singapur o en Tangamandapio. Y qué se yo si el cifrado del Do para vos es lo mismo que para mí?
Voy a éste punto. Interactuamos, y modificamos, sea para bien o para mal, cada cosa que observamos, escuchamos, admiramos, o simplemente contemplamos, por el solo hecho de estar. Si no querés que te modifiquen tu existencia, para bien o para mal, no ames, no sientas, no mires, no tengas amigos, no te abras, no NADA. Y vas a estar en un estado netamente puro, sin "contaminantes" ni "modificadores" de lo que querés.
Pero, sinceramente, tengo la sensación de que los afectos, las emociones, el dolor, el amor, la satisfacción, la ira, los temores, el desamor, los palos, las pasiones y hasta los errores...todo eso es lo que nos hace ser. Es necesario tener cierta incertidumbre. Tan necesario como no saber el futuro. Nada mejor que sorprenderme cada mañana con un nuevo día, y nada mejor que no tener ni la menor idea de lo que va a pasar. Genial.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Salinas...
Cinco de la mañana. Habíamos terminado de tocar en un pub de córdoba llamado "Barbus". Había sido un show largo, con mucha onda, ambiente, mucha gente. Y estábamos, 5 de la mañana, desarmando, guardando todo, y entre las cervezas que pasaban, se acerca una rubia tipo propaganda de quilmes. -"Hola, me prestás la viola?" -¿¿¿Qué??? le contesto porque, a esa altura, nunca me imaginé que esta mina tocaba la viola, y menos que iba a pedirnos la viola A LAS 5 DE LA MAÑANA. -Es que estamos con un amigo que tiene ganas de tocar un ratito, podés? -Emm, see, me esperás que desarmemos? Como tratando de que se olvide, se vaya y nosotros también...Se vá, y a los 5 minutos vuelve...-Mirá, estamos con Salinas esperando que nos prestes la viola, podrá ser?. Punto, parada al lado del escenario con cara de "¿cual es?". -Ya vá, flaca, (con un tono más arriba que el de ella, obvio)esperá que juntamos todo y te la doy. -Esta mina nos vá a romper las pelotas hasta que nos vayamos...le digo a Pablo (cantante, guitarrista, dueño de la ovation en cuestión). -Hacete el boludo y listo, juntamos las cosas y nos vamos, me dice Pablo, mientras le ponía la tapa al ambil de la consola.
A los 2 minutos y medio...aparece Pepe, el dueño de Barbus. -"Boludos, está Salinas, quiere tocar la viola un rato, podrá ser posible? -Quien es, es un amigote tuyo? -No, boludo, Luis Salinas, el guitarrista, el gordo, lo tenés????? -¡¡¡¡¡¿¿¿Salinas????!! Nooooo, no puede ser!!! Y la rubia, atrás de Pepe-Te estoy diciendo hace un rato que estamos con Salinas, nene!!!
Creo que hubo un forcejeo entre Pablo y yo para ver quien le llevaba la viola a Luis Salinas. Y ahí estaba, sentadito, con el resto de los músicos de su banda, esperando la viola...Saludos de rigor, hola, que tal,uy, que linda viola, y la catarata de notas a continuación. Creo que en total éramos ¿10 personas? Sentados en un simil vip de Barbus (en los silloncitos, en esa época no habían vips), Salinas se paseó literalmente por cuanto estilo se le ocurrió. Tango, jazz, folclore, boleros, bossa, un par de valsecitos, una que otra balada...Debe haber estado cerca de dos horas tocando. Lo que él quería. La música que se le antojaba ese sábado, madrugada del domingo, a las 5 y pico de la mañana.
Y así como empezó a tocar, a las dos horas de empezar, terminó un tema, se paró, -loco, deben estar cansados, nos vamos. Saludos, chau, un gusto, que buen momento, etc...Cargamos los equipos, nos fuimos.
Llegué a casa. Casi las 8 de la mañana. Me senté en la cocina, me preparé un café. La cabeza a mil. Todavía puedo, si cierro los ojos, ver los dedos regordetes de Salinas pasearse por el diapasón de la Ovation, y escuchar demasiada belleza para una sola noche.
Una de las tantas noches que la música me regaló...
A los 2 minutos y medio...aparece Pepe, el dueño de Barbus. -"Boludos, está Salinas, quiere tocar la viola un rato, podrá ser posible? -Quien es, es un amigote tuyo? -No, boludo, Luis Salinas, el guitarrista, el gordo, lo tenés????? -¡¡¡¡¡¿¿¿Salinas????!! Nooooo, no puede ser!!! Y la rubia, atrás de Pepe-Te estoy diciendo hace un rato que estamos con Salinas, nene!!!
Creo que hubo un forcejeo entre Pablo y yo para ver quien le llevaba la viola a Luis Salinas. Y ahí estaba, sentadito, con el resto de los músicos de su banda, esperando la viola...Saludos de rigor, hola, que tal,uy, que linda viola, y la catarata de notas a continuación. Creo que en total éramos ¿10 personas? Sentados en un simil vip de Barbus (en los silloncitos, en esa época no habían vips), Salinas se paseó literalmente por cuanto estilo se le ocurrió. Tango, jazz, folclore, boleros, bossa, un par de valsecitos, una que otra balada...Debe haber estado cerca de dos horas tocando. Lo que él quería. La música que se le antojaba ese sábado, madrugada del domingo, a las 5 y pico de la mañana.
Y así como empezó a tocar, a las dos horas de empezar, terminó un tema, se paró, -loco, deben estar cansados, nos vamos. Saludos, chau, un gusto, que buen momento, etc...Cargamos los equipos, nos fuimos.
Llegué a casa. Casi las 8 de la mañana. Me senté en la cocina, me preparé un café. La cabeza a mil. Todavía puedo, si cierro los ojos, ver los dedos regordetes de Salinas pasearse por el diapasón de la Ovation, y escuchar demasiada belleza para una sola noche.
Una de las tantas noches que la música me regaló...
martes, 8 de noviembre de 2011
Mundo spinetta
Hace ya una pila de años, y parece que fue ayer. Las buenas cosas perduran en la memoria con sabores, olores y hasta con sonidos.
Córdoba, creo que corría el año 91. Tocaba el Flaco Spinetta en Atenas (en esa época, reducto rockero reservado para los grandes). Yo, recién llegado a la docta, no podía creer que iba a poder ver al flaco en vivo. Recuerdo la entrada color celeste, segunda fila al medio, al precio de tres entradas de boliche. Nadie que me acompañe (la mayoría de mis amigos no eran muy fanas del flaco), así que enfilé solo a atenas tipo 5 de la tarde. LLego, fila interminable para la popu, yo con segunda fila fuí temprano al pedo, pero me mataba la ansiedad. Primero en la cola de preferencial...Y a la espera de escuchar algún sonido, ver al flaco, al mono fontana, a alguien!!!Y nada, no había sonido premonitorio, sólo los pibes en la cola cantando alguna del flaco o al mejor estilo futbolero..."charly se la come, el flaco se la dá"...Mucho hippie, pelos largos, chalecos tejidos...Un ambiente inigualable. Hasta el aroma verdoso y dulzón en el aire...Faltaba la música, la prueba de sonido, la llegada de los plomos, de los músicos. Nada. "El flaco tuvo un accidente" "Volcó el camión con los equipos" "suspenden porque no le pagaron al flaco" y no sé cuantas cosas más que empezaban a circular de boca en boca. Yo, firme en la puerta-portón de atenas. De repente, se abre el portón, Nadie. Literalmente. Nadie. Me meto. Pegados al escenario, el tecladista y el baterista de la banda "el sueño americano" (banda cordobesa de muy buen pop), junto con una que otra "chichisona", dos o tres plomos sentados en el escenario, vacío, sin nada arriba...Y ahí me entero: venía un camión de baires (como se decía en esa época) cargado con todos los equipos del flaco, y se prendió fuego...Parece que hubo un problema atrás, en la caja, y cuando lo detectaron ya era tarde...Al rato, aparece alguien con pinta de productor y dice "ya vienen los equipos de la mona, el flaco vá a tocar". Y a los cinco minutos empiezan a bajar folden, twitters, cajas y más cajas, luces...y yo, a esta altura , ya era re amigo de los locos del sueño americano, sentados sin poder creer de lo que éramos testigos. Cae la mona. La mona Giménez. Habla con un pibe que parece ser crew del flaco. Al rato, aparece una batería, equipos de bajo, dos de viola, y tres teclados. Empieza a entrar la gente. Era la una de la mañana. Aparece arriba del escenario el mono fontana, junto con el tecladista de la mona, quien le muestra los teclados (se pasan como 10 minutos, el loco hablando, el mono anotando...) Se asoma Guillermo Arron y Machi, (Guitarrista y bajista respectivamente), toquetean cada uno el equipo que les habían prestado. Fontana hace una seña. Se apagan las luces. Sin haber probado sonido, largan. La silueta del Flaco que aparece por detrás de Arron, saluda a Jota Moreli, cabecea al Mono...y no puedo creer lo que está pasando. Son las dos de la mañana. Empieza el show...pero eso es otra historia...
Córdoba, creo que corría el año 91. Tocaba el Flaco Spinetta en Atenas (en esa época, reducto rockero reservado para los grandes). Yo, recién llegado a la docta, no podía creer que iba a poder ver al flaco en vivo. Recuerdo la entrada color celeste, segunda fila al medio, al precio de tres entradas de boliche. Nadie que me acompañe (la mayoría de mis amigos no eran muy fanas del flaco), así que enfilé solo a atenas tipo 5 de la tarde. LLego, fila interminable para la popu, yo con segunda fila fuí temprano al pedo, pero me mataba la ansiedad. Primero en la cola de preferencial...Y a la espera de escuchar algún sonido, ver al flaco, al mono fontana, a alguien!!!Y nada, no había sonido premonitorio, sólo los pibes en la cola cantando alguna del flaco o al mejor estilo futbolero..."charly se la come, el flaco se la dá"...Mucho hippie, pelos largos, chalecos tejidos...Un ambiente inigualable. Hasta el aroma verdoso y dulzón en el aire...Faltaba la música, la prueba de sonido, la llegada de los plomos, de los músicos. Nada. "El flaco tuvo un accidente" "Volcó el camión con los equipos" "suspenden porque no le pagaron al flaco" y no sé cuantas cosas más que empezaban a circular de boca en boca. Yo, firme en la puerta-portón de atenas. De repente, se abre el portón, Nadie. Literalmente. Nadie. Me meto. Pegados al escenario, el tecladista y el baterista de la banda "el sueño americano" (banda cordobesa de muy buen pop), junto con una que otra "chichisona", dos o tres plomos sentados en el escenario, vacío, sin nada arriba...Y ahí me entero: venía un camión de baires (como se decía en esa época) cargado con todos los equipos del flaco, y se prendió fuego...Parece que hubo un problema atrás, en la caja, y cuando lo detectaron ya era tarde...Al rato, aparece alguien con pinta de productor y dice "ya vienen los equipos de la mona, el flaco vá a tocar". Y a los cinco minutos empiezan a bajar folden, twitters, cajas y más cajas, luces...y yo, a esta altura , ya era re amigo de los locos del sueño americano, sentados sin poder creer de lo que éramos testigos. Cae la mona. La mona Giménez. Habla con un pibe que parece ser crew del flaco. Al rato, aparece una batería, equipos de bajo, dos de viola, y tres teclados. Empieza a entrar la gente. Era la una de la mañana. Aparece arriba del escenario el mono fontana, junto con el tecladista de la mona, quien le muestra los teclados (se pasan como 10 minutos, el loco hablando, el mono anotando...) Se asoma Guillermo Arron y Machi, (Guitarrista y bajista respectivamente), toquetean cada uno el equipo que les habían prestado. Fontana hace una seña. Se apagan las luces. Sin haber probado sonido, largan. La silueta del Flaco que aparece por detrás de Arron, saluda a Jota Moreli, cabecea al Mono...y no puedo creer lo que está pasando. Son las dos de la mañana. Empieza el show...pero eso es otra historia...
viernes, 22 de julio de 2011
Tocar fondo
El tipo se despertó, como cualquier otro día de su vida. La clásica rutina del despertador, el espejo del baño, sacar el auto de la cochera, irse...Ya había perdido la cuenta de la cantidad de veces que se le pasó por la cabeza salir de su casa, poner primera, y al llegar a la esquina, en vez de seguir derecho doblar, agarrar la ruta y seguir hasta donde decida el destino. Pero éso era solamente eso, un ardid para mantener la cabeza alerta ("mirá que si me canso me voy a la mierda..."). Y esa mañana era distinta. No como para doblar en la esquina, pero sí como para cambiar de rumbo. Dejar el pucho, empezar el gym, acostarse temprano, leer a Murakami,escuchar Bach...O escarbar hasta encontrar donde parar.
Y se dio cuenta que estaba en el fondo. No por lo malo de la situación, sino por la soledad circundante. Solo, en medio de una multitud. Solo, buscando más soledad que en la soledad misma. Y es que esto no era de ahora. Se transformó, años atrás, en una rueda, en un círculo, en un ir y venir por los mismos caminos, las mismas sendas, los mismos cuerpos, la misma piel. Y no hay cosa peor que reincidir en ser uno mismo siempre.
Y esa mañana llegó al trabajo, y como de costumbre saludó al guardia del edificio, prendió la máquina de café, prendió la compu, la estufa y se sentó en el escritorio a esperar...Y nada cambiaba, nadie golpeaba la puerta de su oficina trayendo la solución. Ni tampoco sonó el celular anunciando nada. "Ésto depende de vos, loco". Y así fué. Tenía que ser de esa manera. Decidir, de una vez por todas, que caminos cortar, que puertas cerrar, que gente echar. Echar de su vida, de sus recuerdos, de su pasado, para poder vivir el presente. Cerrar la puerta de lo que pudo ser y no fué, cerrar esas puertas que invitan a no volver nunca al presente. Olvidarse de los caminos que podría haber andado, y que no.
Y no estaba tan mal. Un poco triste, por lo pasado, por lo vivido, por lo que tenía que olvidar. Pero el café tuvo un gusto distinto, y Herbie sonó mejor que otras mañanas, y el sol que entró por la ventana pareció un abrazo de bienvenida...Alguna vez publicaría sus planteos, pero daba para otra mañana...
El tipo se despertó, como cualquier otro día de su vida. Sólo que esta vez, al llegar a la esquina, no tuvo que pensar en doblar...
Y se dio cuenta que estaba en el fondo. No por lo malo de la situación, sino por la soledad circundante. Solo, en medio de una multitud. Solo, buscando más soledad que en la soledad misma. Y es que esto no era de ahora. Se transformó, años atrás, en una rueda, en un círculo, en un ir y venir por los mismos caminos, las mismas sendas, los mismos cuerpos, la misma piel. Y no hay cosa peor que reincidir en ser uno mismo siempre.
Y esa mañana llegó al trabajo, y como de costumbre saludó al guardia del edificio, prendió la máquina de café, prendió la compu, la estufa y se sentó en el escritorio a esperar...Y nada cambiaba, nadie golpeaba la puerta de su oficina trayendo la solución. Ni tampoco sonó el celular anunciando nada. "Ésto depende de vos, loco". Y así fué. Tenía que ser de esa manera. Decidir, de una vez por todas, que caminos cortar, que puertas cerrar, que gente echar. Echar de su vida, de sus recuerdos, de su pasado, para poder vivir el presente. Cerrar la puerta de lo que pudo ser y no fué, cerrar esas puertas que invitan a no volver nunca al presente. Olvidarse de los caminos que podría haber andado, y que no.
Y no estaba tan mal. Un poco triste, por lo pasado, por lo vivido, por lo que tenía que olvidar. Pero el café tuvo un gusto distinto, y Herbie sonó mejor que otras mañanas, y el sol que entró por la ventana pareció un abrazo de bienvenida...Alguna vez publicaría sus planteos, pero daba para otra mañana...
El tipo se despertó, como cualquier otro día de su vida. Sólo que esta vez, al llegar a la esquina, no tuvo que pensar en doblar...
martes, 12 de julio de 2011
Córdoba
No soy de aquí, ni soy de allá...cantaba Cabral hace ya varios años. Y ese no ser de ningún lado y a la vez sentirse parte de todos los lugares donde pasamos me crea toda una cuestión de identificación errática. Porque, en el fondo, siempre anhelamos el lugar donde no estamos, por definición.
Y es que en Córdoba fui feliz. Terriblemente feliz. Salvajemente feliz. Y lo soy en San Juan. Pero vamos por parte...
Córdoba es una gran ciudad con un río a 10 minutos. Se mezcla la vorágine del reloj adelantado 10 minutos con el chiste fácil del tachero y las mujeres más lindas de la tierra. Y es un anecdotario permanente, porque alguien que vivió alguna vez en córdoba no puede no tener una anécdota para contar. Y más si te pasaste 10 años tocando en cuanto bar, fiesta o boliche que hubiese por ahí. Y si a eso le sumamos la facultad de medicina, los hospitales, el sanatorio y los amigos, chau, cartón lleno. Una vida en Córdoba. un mundo hecho a medida. Pero a veces los afectos tiran, y cómo tiran. Y volví. ¿Volví?
Y ahora resulta que por esas volteretas de la vida, me toca viajar seguido a Córdoba. Y vuelvo a encontrar los mismos lugares, otros no tan iguales. Y otros que ya no están. Lo que sigue estando es la ciudad, esa ciudad que me vió alegre, triste, desconsolado, eufórico, atormentado, pletórico...Y llegás y te sentís "en casa". Volviste. Y te metés a un bar, a lo mejor tenés la suerte de que en la radio pasen algún tema que te transporte y ¡Listo! Volviste. Y tenés los cospeles en el bolsillo, te subís al primer bondi, bajás en cañada, y te sentás al borde a nada, a ver pasar los autos, la gente, las "chichices", y no se te ocurre nada más que decir "la puta, como amo esta ciudad". Y es que vivir en un lugar te hace ser de allá o de acá. Y encontrás el amor, te dejás cuidar, te soltás y vivís. Y te vas, y cuando volvés, te das cuenta que ese se transformó en tu lugar.
La música, el arte, la gente, el campo, la idiosincracia, la ciencia. Todo en una. Y al mismo precio.
Jode estar lejos e instalado. Aunque pensándolo bien, nunca me terminé de ir.
Y es que en Córdoba fui feliz. Terriblemente feliz. Salvajemente feliz. Y lo soy en San Juan. Pero vamos por parte...
Córdoba es una gran ciudad con un río a 10 minutos. Se mezcla la vorágine del reloj adelantado 10 minutos con el chiste fácil del tachero y las mujeres más lindas de la tierra. Y es un anecdotario permanente, porque alguien que vivió alguna vez en córdoba no puede no tener una anécdota para contar. Y más si te pasaste 10 años tocando en cuanto bar, fiesta o boliche que hubiese por ahí. Y si a eso le sumamos la facultad de medicina, los hospitales, el sanatorio y los amigos, chau, cartón lleno. Una vida en Córdoba. un mundo hecho a medida. Pero a veces los afectos tiran, y cómo tiran. Y volví. ¿Volví?
Y ahora resulta que por esas volteretas de la vida, me toca viajar seguido a Córdoba. Y vuelvo a encontrar los mismos lugares, otros no tan iguales. Y otros que ya no están. Lo que sigue estando es la ciudad, esa ciudad que me vió alegre, triste, desconsolado, eufórico, atormentado, pletórico...Y llegás y te sentís "en casa". Volviste. Y te metés a un bar, a lo mejor tenés la suerte de que en la radio pasen algún tema que te transporte y ¡Listo! Volviste. Y tenés los cospeles en el bolsillo, te subís al primer bondi, bajás en cañada, y te sentás al borde a nada, a ver pasar los autos, la gente, las "chichices", y no se te ocurre nada más que decir "la puta, como amo esta ciudad". Y es que vivir en un lugar te hace ser de allá o de acá. Y encontrás el amor, te dejás cuidar, te soltás y vivís. Y te vas, y cuando volvés, te das cuenta que ese se transformó en tu lugar.
La música, el arte, la gente, el campo, la idiosincracia, la ciencia. Todo en una. Y al mismo precio.
Jode estar lejos e instalado. Aunque pensándolo bien, nunca me terminé de ir.
sábado, 29 de enero de 2011
¿Que escuchás?
¿Qué hace que nos guste un artista, un tipo de música, una canción en particular? Tantas noches de desvelos, escuchando cuanta cosa había cerca, tratando de tener algo, sin saber que...y escuchar hasta el hartazgo una canción, o un pedazo de ella, un arreglo que nos vuela la cabeza, o un timbre de voz que acrecienta el desvelo. Yo no puedo vivir sin música. No concibo la realidad sin música. Sería demasiado. Pero mil veces me he preguntado de donde vienen nuestros gustos musicales. Y eso es lo que no cabe. Tal vez me planteo esto porque van cambiando los gustos, las preferencias, aunque los discos de cabecera siguen estando ahí. Y, como un ritual necesario, único, irreemplazable, cada tanto me siento a escuchar plenamente esos discos. ¿Que hizo quien hizo esos discos para hacer que yo adopte su obra como de cabecera? ¿Es simplemente tocar y si te gusta comprás o hay algo más? Ese es el tema. Estoy convencido que hay algo más. Porque sino, no existirían los Hendrix, los Clapton, los Beatles, y serían todos iguales. Y todos sonarían iguales. Y si yo me comprase una gibson, me pinto de negro, engordo varios kg y me la paso tocando la viola, tendría que , a la larga, tocar como BB King. Y no es así. Nunca lo será. Porque BB King es único. Podés tocar blues, rock, folk, jazz, lo que sea. Y podés ser tan virtuoso como Chick Corea en el piano, pero eso no te garantiza que vayas a llegar a los mismos lugares donde llegó Corea.
Hay tipos que amo verlos en vivo. Y hay tipos que amo escuchar sus discos. Ni en pedo los veo en vivo, porque los ví y me decepcionaron. Spinetta en vivo es un vuelo constante, te agarra y te lleva y te trae y te suelta y te agarra y te vas a tu casa con una sensación de que está todo bien, porque viste y escuchaste algo único. Me pasó con algunos "astros" argentinos trotamundos de una punta a la otra del país, zurdos con bolsillo a la derecha, agarrados de productores iluminados que, en vivo, dan pena. Claro, los arregladores no puede subir a escena, te prestan el talento pero solo para la grabación. Después andá y defendé lo que grabaste. Difícil, no?
Pero bueno. ¿Que hace que nos guste algo en especial? Insisto. Hay algo más. No es solo un monton de notas que van y vienen. Es la forma de interpretar, el feeling para componer, el momento en que lo hicieron. Cada tema debería venir con un explicativo de sus orígenes. Sería interesante, por ejemplo, saber en que situación Peter Gabriel compuso "don't give up", o como nació "One" de los U2. Son ejemplos.
Chau. me voy a escuchar el último de Elton John con Leon Rusell.
Hay tipos que amo verlos en vivo. Y hay tipos que amo escuchar sus discos. Ni en pedo los veo en vivo, porque los ví y me decepcionaron. Spinetta en vivo es un vuelo constante, te agarra y te lleva y te trae y te suelta y te agarra y te vas a tu casa con una sensación de que está todo bien, porque viste y escuchaste algo único. Me pasó con algunos "astros" argentinos trotamundos de una punta a la otra del país, zurdos con bolsillo a la derecha, agarrados de productores iluminados que, en vivo, dan pena. Claro, los arregladores no puede subir a escena, te prestan el talento pero solo para la grabación. Después andá y defendé lo que grabaste. Difícil, no?
Pero bueno. ¿Que hace que nos guste algo en especial? Insisto. Hay algo más. No es solo un monton de notas que van y vienen. Es la forma de interpretar, el feeling para componer, el momento en que lo hicieron. Cada tema debería venir con un explicativo de sus orígenes. Sería interesante, por ejemplo, saber en que situación Peter Gabriel compuso "don't give up", o como nació "One" de los U2. Son ejemplos.
Chau. me voy a escuchar el último de Elton John con Leon Rusell.
lunes, 27 de diciembre de 2010
Todo tiempo pasado ¿fue mejor?
Y esto es un tetris, fichas más, fichas menos, pero algo así es. Vamos acomodando lo que cae, lo que toca, y bajando escalones hasta...que? ¿Alguien ganó al tetris, llegó hasta el nivel más alto alcanzable? No conozco a nadie. Y no mientan. No tiene última etapa.
Y tenemos todo acomodado, en orden, casi a punto de filmar un comercial de vívere. Y nunca falta el recuerdo inoportuno, la canción descolgada de la radio, el comentario de algún amigote despechado y chau orden. A la mierda. Se acabó la hombría de bien, eso de que los hombres no lloran, se acabó la guía interactiva de los machos sin memoria, y de repente sobreviene el anarquismo sentimental. ¿Nunca te pasó? Suerte para vos, o no, pero es todo un tema. Sea novia, ex esposa, ex amante, ex compañera de banco, ese puto tema de la radio te la trajo de un mechón y te la sentó en la falda. Y la extrañás. Como un pelotudo la extrañás. Como si en ese sentimiento se te fuese la vida misma. Y no hay tristeza más grande. Y uno enpieza a acordarse de. Y se olvida de. Y recuerda a. Y llega un momento en que conviene estar solo, por la ensalada de nombres revoloteando.
Y ese tiempo pasado...fué mejor? Creo que depende. Del presente, obvio. Si tenemos un presente bárbaro, entonces está todo bien. Pero, por lo general estos ataques lo agarran a uno con las defensas bajas y las hormonas altas...y con un presente deprimente. Y todo tiempo pasado se vuelve mejor, porque fui feliz, porque salió todo bien aunque haya salido mal (memoria selectiva del macho sin memoria), y entonces sonamos. Sí. Todo tiempo pasado fue mejor. Porque nos permite recordar. Y no hay nada más lindo que recordar, colgarse de ese mechón, de esos ojos, de esos momentos, de esa canción...
Por eso es mejor. O será nomás porque fuimos felices...
Y tenemos todo acomodado, en orden, casi a punto de filmar un comercial de vívere. Y nunca falta el recuerdo inoportuno, la canción descolgada de la radio, el comentario de algún amigote despechado y chau orden. A la mierda. Se acabó la hombría de bien, eso de que los hombres no lloran, se acabó la guía interactiva de los machos sin memoria, y de repente sobreviene el anarquismo sentimental. ¿Nunca te pasó? Suerte para vos, o no, pero es todo un tema. Sea novia, ex esposa, ex amante, ex compañera de banco, ese puto tema de la radio te la trajo de un mechón y te la sentó en la falda. Y la extrañás. Como un pelotudo la extrañás. Como si en ese sentimiento se te fuese la vida misma. Y no hay tristeza más grande. Y uno enpieza a acordarse de. Y se olvida de. Y recuerda a. Y llega un momento en que conviene estar solo, por la ensalada de nombres revoloteando.
Y ese tiempo pasado...fué mejor? Creo que depende. Del presente, obvio. Si tenemos un presente bárbaro, entonces está todo bien. Pero, por lo general estos ataques lo agarran a uno con las defensas bajas y las hormonas altas...y con un presente deprimente. Y todo tiempo pasado se vuelve mejor, porque fui feliz, porque salió todo bien aunque haya salido mal (memoria selectiva del macho sin memoria), y entonces sonamos. Sí. Todo tiempo pasado fue mejor. Porque nos permite recordar. Y no hay nada más lindo que recordar, colgarse de ese mechón, de esos ojos, de esos momentos, de esa canción...
Por eso es mejor. O será nomás porque fuimos felices...
sábado, 18 de diciembre de 2010
Sintonía, por favor!!!!!!!!
¿Qué carajo me quisiste decir??? Pasa, no? Eso que te digan algo que no tiene un carajo que ver con nada, y te lo mandan como si se tratase de una "verdad de perogrullo", la "absolut true", la palabra divina...Serios, inmutables, con cara de haber encontrado la cura del cancer... Y resulta que no es más que una forma de zafar de una realidad más que imposible de mantener, una realidad tan alejada de la misma que no hace falta tratar de ocultarla..se oculta tras del sol, de la luna o simplemente diciendo"naaaaaaa, bolu, no existe".
A ver...¿Nunca te dejaron? Lástima, se aprende mucho cuando alguien te deja. En un principio, te sentís como un pichicho que se lo olvidó la mudanza. Y te sentís mal, la pasás mal. Y resulta que, después de pasarla mal un tiempo, de repente sale el sol y te preguntás "¿y yo la pasé mal por esto???" Y te sentís un boludo, porque no valía la pena sentirse "taaaaaann" mal por esa gilada. Pero en ese momento era lo peor que te podía pasar. Pero lo bueno es que la próxima vez no te vas a sentir tan mal. Bah, en realidad no te vas a sentir mal ni ahí. Aprendiste. Sintonizaste. Entendiste de que se trataba. "No sos vos, soy yo"...No, ni en pedo. "No soy yo, sos Vos"!!! Y se acaban los problemas, los enigmas existenciales, y la vida sonríe, y hasta podés encontrarte escuchando a ABBA y encima...¡¡¡Te gusta!!!
Da para escribir enciclopedias sobre gente que tiene la puta costumbre de echarle la culpa a los demás de sus penurias, de sus histerias, de sus amarguras, de sus malos matrimonios, de sus malos laburos, de su caos interior... Nada mejor, para esa gente y su entorno, que "sintonizar" de la mejor manera con su mundo exterior y darse cuenta. Desear no es lo mismo que extrañar. No se extraña lo que no se ha tenido. Eso se desea. No se cierra una puerta si nuca se abrió. No se deja para mañana lo que es imperioso hacerlo hoy. Si no, no es imperioso.
Sintonizo. Escucho. Leo. Entiendo. No soy yo. SOS VOS.
A ver...¿Nunca te dejaron? Lástima, se aprende mucho cuando alguien te deja. En un principio, te sentís como un pichicho que se lo olvidó la mudanza. Y te sentís mal, la pasás mal. Y resulta que, después de pasarla mal un tiempo, de repente sale el sol y te preguntás "¿y yo la pasé mal por esto???" Y te sentís un boludo, porque no valía la pena sentirse "taaaaaann" mal por esa gilada. Pero en ese momento era lo peor que te podía pasar. Pero lo bueno es que la próxima vez no te vas a sentir tan mal. Bah, en realidad no te vas a sentir mal ni ahí. Aprendiste. Sintonizaste. Entendiste de que se trataba. "No sos vos, soy yo"...No, ni en pedo. "No soy yo, sos Vos"!!! Y se acaban los problemas, los enigmas existenciales, y la vida sonríe, y hasta podés encontrarte escuchando a ABBA y encima...¡¡¡Te gusta!!!
Da para escribir enciclopedias sobre gente que tiene la puta costumbre de echarle la culpa a los demás de sus penurias, de sus histerias, de sus amarguras, de sus malos matrimonios, de sus malos laburos, de su caos interior... Nada mejor, para esa gente y su entorno, que "sintonizar" de la mejor manera con su mundo exterior y darse cuenta. Desear no es lo mismo que extrañar. No se extraña lo que no se ha tenido. Eso se desea. No se cierra una puerta si nuca se abrió. No se deja para mañana lo que es imperioso hacerlo hoy. Si no, no es imperioso.
Sintonizo. Escucho. Leo. Entiendo. No soy yo. SOS VOS.
jueves, 9 de diciembre de 2010
Estar solo
¿Qué se entiende por estar solo? ¿Estar en una isla, tipo Robinson, o deambular por el sahara, o simplemente estar solo, a pesar de? Se puede estar solo y a la vez estar rodeado o "amontonado" con gente encima. Se puede sentir la más absoluta soledad en la paradoja más incomprensible: rodeado de gente que se empecina por no dejarte estar solo. Y es que uno a veces necesita esa soledad, ese toque de queda de lo social, ese "pido gancho" de las buenas costumbres. Y realmente dan ganas de mandar a la mierda a quien se nos acerque, sea quien sea. Porque la soledad bien entendida está buena. Digo bien entendida significa que aparece cuano queremos estar solos, en vez de estar contestando preguntas absurdas todo el tiempo.
Esta noche estuve solo. Rodeado de gente, casi 800 personas, pero solo. Y necesitaba estarlo. Sea por lo que sea, a veces necesitamos estar solos. Para pensar, para vivir ciertas cosas, para no pensar, para dejarnos llevar, para disfrutar, o simplemente para amargarnos a gusto y placer. Estuve solo porque necesitaba estar solo. Solo para pensar, solo para disfrutar, para escuchar, para dejar de pensar y para extrañar también. Contexto. Recital. Mucha gente. Onda "intimista", artista con ganas de cantar, se encuentra con la gente en el cuarto tema y ahí todo cambia. Y ahí decido quedarme solo. A pensar, a extrañar, etc...Y me meto en lo que expresa el artista, y es un vagón de emociones y sentimientos..."ya me estoy acomodando...en este espacio del tiempo" canta, y ninguna frase podría haberme caído mejor. Estoy solo, pero ente 800 personas y un ruido a gente bastante notable. Es mágico.
Hay momentos que requieren que uno esté solo. Para disfrutarlos. Eso fue hoy.
Esta noche estuve solo. Rodeado de gente, casi 800 personas, pero solo. Y necesitaba estarlo. Sea por lo que sea, a veces necesitamos estar solos. Para pensar, para vivir ciertas cosas, para no pensar, para dejarnos llevar, para disfrutar, o simplemente para amargarnos a gusto y placer. Estuve solo porque necesitaba estar solo. Solo para pensar, solo para disfrutar, para escuchar, para dejar de pensar y para extrañar también. Contexto. Recital. Mucha gente. Onda "intimista", artista con ganas de cantar, se encuentra con la gente en el cuarto tema y ahí todo cambia. Y ahí decido quedarme solo. A pensar, a extrañar, etc...Y me meto en lo que expresa el artista, y es un vagón de emociones y sentimientos..."ya me estoy acomodando...en este espacio del tiempo" canta, y ninguna frase podría haberme caído mejor. Estoy solo, pero ente 800 personas y un ruido a gente bastante notable. Es mágico.
Hay momentos que requieren que uno esté solo. Para disfrutarlos. Eso fue hoy.
sábado, 28 de agosto de 2010
Recuerdos
Y uno se dedica a vivir, nomás. y de repente, sin quererlo ni entenderlo, aparece ese atisbo de ganas de revivir algo que pasó. Y no tenemos ni la menor idea de porqué aparecen esas ganas, casi suicidas, de revivir cosas. Y tal vez nos prestemos a la situación, y busquemos desesperadamente aquella canción que nos traiga más cerca ese recuerdo. Y si es una foto mejor. Pero no. Una foto no. No hay forma de sostenerla. Una canción sí, está en los CD, en un cassette, en la compu. Inocentemente la escuchamos, poniendo cara de boludo, y si nos preguntan, estamos simplemente escuchando música. Y por dentro arrancándonos el alma recordando buenos tiempos. Y no es porque el tiempo que vivimos es malo. Somos así, un tango. Todo tiempo pasado fué mejor. ¿Fue mejor? Vaya uno a saberlo.
Y es bueno recordar. Porque nos recuerda que vivimos. Que la pasamos de puta madre o como el orto, pero la pasamos. Y eso sí que es nuestro y de nadie más. Los recuerdos, digo. Nadie ni nada nos puede quitar lo que vivimos. Ni lo que recordamos. Eso es así. Somos dueños, amos y señores de lo que recordamos. Y hasta podemos crear un universo paralelo donde cabe solamente lo que recordamos, lo que queremos recordar, y de la forma que más nos guste. Porque los recuerdos son como la plastilina, se pueden moldear a nuestro gusto y placer. Recordar lo bueno y descartar lo malo. Y hasta amar por siempre a alguien con la forma que se nos antoje. Es como el lugar donde todo se puede. Recordar hasta que se haga realidad. Realizar para poder recordar...
Y es bueno recordar. Porque nos recuerda que vivimos. Que la pasamos de puta madre o como el orto, pero la pasamos. Y eso sí que es nuestro y de nadie más. Los recuerdos, digo. Nadie ni nada nos puede quitar lo que vivimos. Ni lo que recordamos. Eso es así. Somos dueños, amos y señores de lo que recordamos. Y hasta podemos crear un universo paralelo donde cabe solamente lo que recordamos, lo que queremos recordar, y de la forma que más nos guste. Porque los recuerdos son como la plastilina, se pueden moldear a nuestro gusto y placer. Recordar lo bueno y descartar lo malo. Y hasta amar por siempre a alguien con la forma que se nos antoje. Es como el lugar donde todo se puede. Recordar hasta que se haga realidad. Realizar para poder recordar...
martes, 3 de agosto de 2010
Trascender o no trascender...that's the question...
Escribir algo que te llene el alma...cantar y llegar donde quiera...proponerme firmemente trascender más allá del momento de hoy...¿Es todo lo mismo? siempre quise escribir una canción de la que me sienta pleno, pero no para decir "es mía", sino para poder decir lo que quise decir, y ponerle una música de la ostia, que no me canse de escuchar. Y a veces lo logré, y muchas otras no, y esto no fué, obviamente, recíproco con los demás. Si a todos nos gustase lo mismo, habría poca diversidad, por no decir NADA. Y algunas cosas que escribí y que considero una veradera merd, a alguna gente le cae re bien, y aseguran a los 4 vientos que "es lo mejor que escribiste". Y eso es trascender? Que a alguien le guste lo que hacés, lo que escribís, lo que cantás, lo que decís? O eso es dejar algo en el otro? Me gusta más ese concepto. Dejarte algo, que me dejes algo. Tomá, te lo doy, gracias, me lo diste. Y lo trascendente que se vaya al carajo. Me suena como a enorme, inalcanzable, eso de "trascendente". Trascendental(según la real academia española):
1. adj. Que se comunica o extiende a otras cosas.
2. adj. Que es de mucha importancia o gravedad, por sus probables consecuencias.
3. adj. Fil. Se dice de los conceptos que se derivan del ser y se aplican a todos los entes.
4. adj. Fil. En el kantismo, se dice de lo que se refiere a la realidad pero excede de los límites de la experiencia.
Me gustan las 4, pero..sigue siendo UFFFF, que mucho, no? Sigo con el otro concepto. Dejarte algo. Cuantas veces dejamos algo en otro? Cuantas veces tal vez sin quererlo, no?
Quisiera entender los mecanismos por los cuales se produce este traspaso de "piece of soul" de un ser a otro. Quisiera entender si es un sistema de compuertas que se abren o cierran de acuerdo a la forma de lo transmitido. Y quisiera saber si es selectivo en el receptor: a lo mejor una data de estas características en algunas personas cabe y en otras no. No creo que sea una ecuación química. O si?
Sea lo que sea, está bueno. Dejar algo en el otro. Algo más que un recuerdo, algo menos que trascender.
Buenas noches.
1. adj. Que se comunica o extiende a otras cosas.
2. adj. Que es de mucha importancia o gravedad, por sus probables consecuencias.
3. adj. Fil. Se dice de los conceptos que se derivan del ser y se aplican a todos los entes.
4. adj. Fil. En el kantismo, se dice de lo que se refiere a la realidad pero excede de los límites de la experiencia.
Me gustan las 4, pero..sigue siendo UFFFF, que mucho, no? Sigo con el otro concepto. Dejarte algo. Cuantas veces dejamos algo en otro? Cuantas veces tal vez sin quererlo, no?
Quisiera entender los mecanismos por los cuales se produce este traspaso de "piece of soul" de un ser a otro. Quisiera entender si es un sistema de compuertas que se abren o cierran de acuerdo a la forma de lo transmitido. Y quisiera saber si es selectivo en el receptor: a lo mejor una data de estas características en algunas personas cabe y en otras no. No creo que sea una ecuación química. O si?
Sea lo que sea, está bueno. Dejar algo en el otro. Algo más que un recuerdo, algo menos que trascender.
Buenas noches.
martes, 13 de julio de 2010
¿Que vas a hacer (o ser???) cuando seas grande?
Despertarse, llegar al baño, mirarse en el espejo, no llegar a entender como hacen los pelos para desordenarse de esa forma cuando dormimos...Arrancar el día como quien se sube a la montaña rusa, aunque de antemano sabemos el recorrido, y eso no tiene gracia. ¿Y esta rutina se puede evitar o, al menos , simular que cada día hacemos distintas cosas? Cada día que pasa me convenzo más que si. Haciendo lo que nos guste. Lo que nos dé placer. Lo que disfrutemos "al palo".
"Nene ¿que vas a hacer cuando seas grande?" Y a mí esa pregunta me resultaba confusa, porque no sabía qué carajo querían preguntarme. Si era "que vas a SER o que vas a HACER. Son dos cosas distintas. Siempre supe lo que iba a ser. Ni idea sobre lo que iba a hacer. Y sabía, por sobre todas las coasa, lo que NO iba a hacer ni ser.
Y esta cosa de las profesiones, de los oficios, de las vocaciones y de las ocupaciones es bastante nuevita en el tema elecciones. Antes ibas a hacer lo que casi de antemano en la familia estaba preestablecido. Si tu viejo tenía un almacén, y vivías en un pueblo, casi era una fija que ibas a ser almacenero, aunque no te guste, porque había que seguir con el negocio familiar. Y porqué? Porque a lo mejor era más cómodo hacerle caso al mandato familiar que decidirse a hacer lo que uno quería (que, de paso, cuando nos toca decidir, no tenemos ni la menor idea).
Tengo amigos abogados, contadores, ingenieros, médicos, psicólogos, músicos, pescadores, comerciantes, empresarios (como un amigo le gusta decirse)y que se yo cuantas cosas más. Lo cierto es que se nota desde lejos cual hace lo que quiso hacer y cual está a desgano con lo que le tocó. Algunos son felices a su manera, otros intentan parecerlo. Y otros se ufanan de la cara de orto con la que transitan la vida. Lo que no pongo en tela de juicio es que son buena gente. Laburantes más o menos, son buena gente, de esos que uno se jacta de ser amigo. Y eso es lo que más me une a ellos. No lo que hacen, sino lo que son. Y eso me importa. Lo que son.
No lo que hacen.
En mi escala de valores, el SER buen tipo gana por afano, haga el laburo que haga. Lejos. Y lo celebro cada día. Saludos.
"Nene ¿que vas a hacer cuando seas grande?" Y a mí esa pregunta me resultaba confusa, porque no sabía qué carajo querían preguntarme. Si era "que vas a SER o que vas a HACER. Son dos cosas distintas. Siempre supe lo que iba a ser. Ni idea sobre lo que iba a hacer. Y sabía, por sobre todas las coasa, lo que NO iba a hacer ni ser.
Y esta cosa de las profesiones, de los oficios, de las vocaciones y de las ocupaciones es bastante nuevita en el tema elecciones. Antes ibas a hacer lo que casi de antemano en la familia estaba preestablecido. Si tu viejo tenía un almacén, y vivías en un pueblo, casi era una fija que ibas a ser almacenero, aunque no te guste, porque había que seguir con el negocio familiar. Y porqué? Porque a lo mejor era más cómodo hacerle caso al mandato familiar que decidirse a hacer lo que uno quería (que, de paso, cuando nos toca decidir, no tenemos ni la menor idea).
Tengo amigos abogados, contadores, ingenieros, médicos, psicólogos, músicos, pescadores, comerciantes, empresarios (como un amigo le gusta decirse)y que se yo cuantas cosas más. Lo cierto es que se nota desde lejos cual hace lo que quiso hacer y cual está a desgano con lo que le tocó. Algunos son felices a su manera, otros intentan parecerlo. Y otros se ufanan de la cara de orto con la que transitan la vida. Lo que no pongo en tela de juicio es que son buena gente. Laburantes más o menos, son buena gente, de esos que uno se jacta de ser amigo. Y eso es lo que más me une a ellos. No lo que hacen, sino lo que son. Y eso me importa. Lo que son.
No lo que hacen.
En mi escala de valores, el SER buen tipo gana por afano, haga el laburo que haga. Lejos. Y lo celebro cada día. Saludos.
sábado, 29 de mayo de 2010
Bicentenario, Mundial y Cerati
Qué de cosas, eh? Diría la vecina, si le estuviésemos contando lo que vimos en el centro...Lo cierto es que este último mes se ha transformado en un rejunte de sensaciones bastante disímiles. A ver...
¿Usted sabía que habían tantos patriotas? Bueno, a enterarse antes que cambien de idea. El patriotismo es cool, es fashion, es...lo más, man!! Si hasta Fito se vistió de impoluto traje blanco con pañuelito celeste, y hasta se mandó una versión por momentos Charlyesca del Himno...Ahijuna! gritó Gieco, mientras contaba los morlacos que le dieron por ser patriota...
Y en las calles mucha gente festejando los doscientos años de la patria, entre juramentos de fidelidad y amor a la tierra for ever and ever, aunque hace un par de años huyeron despavoridos a las europas porque "este país de m..."no daba para más. Lo que hace un aniversario, no?
Y con el mundial parece que vamos a arrasar nomás. Se entiende que estamos entre los 4 mejores, aunque hace 6 meses (si señor, 6 meses)no sabíamos si clasificábamos. Y el Diego, Fá!! el mejor "ténico" del mundo, el mejor...Y otra vez las banderitas celesteblancas, las propagandas de televisores por doquier, las noticias gubernamentales cada vez más naif (sí, señora, no solamente las casas de electrodomésticos aprovechan el mundial...)y la cancioncita del mundial que ya nos tiene hartos...y eso que el mundial todavía no empieza.
"La espera me agotó, no sé nada de vos" canta Cerati en Crimen. ¿Qué estarás pensando, cabeza-usina, en cada instante que pasás colgado lejos de vos? Y, esta espera "desespera" porque no sabemos nada de vos, Cerati querido, y es angustia de pensar que el hacedor de músicas y cantos modernosos por excelencia, el glamour del rock, quien le cambió la cara y el peinado al rock, está pensando algo, pero no sabemos qué. Y no sabemos cuando vá a dejar de pensar para volver a cantar. Y necesitamos que vuelva a hacerlo. No tenemos magnitud de lo que tenemos hasta que lo perdemos. ¿Quien, en estos días, no desempolvó algún disco de Cerati, lo escuchó y dijo "que capo este tipo"?? Como el patriotismo, nos agarra el amor de golpe. O como el mundial, excitación y amor cada 4 años.
Argentinosssss....
¿Usted sabía que habían tantos patriotas? Bueno, a enterarse antes que cambien de idea. El patriotismo es cool, es fashion, es...lo más, man!! Si hasta Fito se vistió de impoluto traje blanco con pañuelito celeste, y hasta se mandó una versión por momentos Charlyesca del Himno...Ahijuna! gritó Gieco, mientras contaba los morlacos que le dieron por ser patriota...
Y en las calles mucha gente festejando los doscientos años de la patria, entre juramentos de fidelidad y amor a la tierra for ever and ever, aunque hace un par de años huyeron despavoridos a las europas porque "este país de m..."no daba para más. Lo que hace un aniversario, no?
Y con el mundial parece que vamos a arrasar nomás. Se entiende que estamos entre los 4 mejores, aunque hace 6 meses (si señor, 6 meses)no sabíamos si clasificábamos. Y el Diego, Fá!! el mejor "ténico" del mundo, el mejor...Y otra vez las banderitas celesteblancas, las propagandas de televisores por doquier, las noticias gubernamentales cada vez más naif (sí, señora, no solamente las casas de electrodomésticos aprovechan el mundial...)y la cancioncita del mundial que ya nos tiene hartos...y eso que el mundial todavía no empieza.
"La espera me agotó, no sé nada de vos" canta Cerati en Crimen. ¿Qué estarás pensando, cabeza-usina, en cada instante que pasás colgado lejos de vos? Y, esta espera "desespera" porque no sabemos nada de vos, Cerati querido, y es angustia de pensar que el hacedor de músicas y cantos modernosos por excelencia, el glamour del rock, quien le cambió la cara y el peinado al rock, está pensando algo, pero no sabemos qué. Y no sabemos cuando vá a dejar de pensar para volver a cantar. Y necesitamos que vuelva a hacerlo. No tenemos magnitud de lo que tenemos hasta que lo perdemos. ¿Quien, en estos días, no desempolvó algún disco de Cerati, lo escuchó y dijo "que capo este tipo"?? Como el patriotismo, nos agarra el amor de golpe. O como el mundial, excitación y amor cada 4 años.
Argentinosssss....
miércoles, 5 de mayo de 2010
Artistas y artisteadas
Hace muchos años escuche a alguien decir "si escuchásemos más el corazón, seguramente habrían más artistas que profesionales" refiriéndose a que no son pocas las veces en que uno posterga su verdadera vocación por hacer algo más...¿seguro?, o sea, estudiar una carrera de las clásicas (o no tanto). Y esa veta artística (música, poesía, cuentos, canto, etc) quedaba relegada a, mínimamente, un buen recuerdo, y en otros casos a una terrible sensación de postergación de lo que tal vez era para lo que estábamos llamados a ser. Y es que cuando uno elige qué vá a hacer no tiene la bola de cristal, ni tiene tantos años como para comparar vivencias. Se manda y listo. Con los 17 años promedio, decidimos trascendentalmente lo que vamos a hacer "el resto de nuestra vida". Que lo parió. ¿No será mucho? ¿Y, llegado el caso, no podemos cambiar después? Obvio.Pero es otro tema. Sigamos con los artistas.
¿Que es un artista? Según la real academia española, artista:
"Se dice de quien estudiaba el curso de artes. Colegial artista.Persona que ejercita alguna arte bella.Persona dotada de la virtud y disposición necesarias para alguna de las bellas artes.Persona que actúa profesionalmente en un espectáculo teatral, cinematográfico, circense, etc., interpretando ante el público.Persona que hace algo con suma perfección."Y esta última me encantó. "Persona que hace algo con suma perfección". Genial. Por lo subjetivo.
Porque creo que el arte es eso. La perfección, o, si se me permite, la perfectibilidad de lo que hacemos. No puedo dejar de emocionarme al escuchar ciertas canciones, ni puedo dejar de maravillarme al leer a ciertos autores. Y no es menos mi alegría si un amigo agarra la guitarra y me alcanza a traspasar el alma con una canción. Y entonces todo se vuelve arte, aunque no haya escenario, no haya banda, no haya euforia...Es un instante, ese momentito en que escuchaste "ese" tema, y te llenó todo. Es difícil de explicar. La expresión a la que suelo recurrir en esos momentos es "ufffffff"...seguido de expresiones tales como que buen tema, etc...
Pero, en medio de lo que el arte genera, aparece como apareado el perfil bizarro de la cosa. El clásico "yo soy un artista, más respeto" que tanto escuchamos a diario en los programas baratos de chimentos actuales. Y considero esas situaciones como "artisteadas", hacete el artista a ver si de esa forma zafás del bochorno que generaste. O en otro extremo "no, no está loco, es un verdadero artista, le prende fuego a la casa porque es excéntrico tener las paredes quemadas..."Y así sucesivamente. Cuántas barbaridades en nombre del arte, no?
Tengo la suerte de hacer música, tengo el placer de juntarme a tocar de vez en cuando, y tengo el honor de conocer muchos músicos (algunos de profesión, otros por el arte mismo, esencia pura; recuerdo que alguien a quien reencontré hace poco, dotado de una calidad musical esquisita, superlativa, juró y perjuró que no iba a colgar la facultad, a pesar de insistencias de quienes lo rodeaban para dedicarse a la música. Y no colgó la facultad...y sigue tocando). Quien no toca o canta, o no escribe, o no lee, o no tiene una expresión artística que lo contenga, no sabe realmente el placer que se pierde. El arte fluye, está, se siente, se vive. hay que dejar que nos alcance. Y animarnos.
¿Que es un artista? Según la real academia española, artista:
"Se dice de quien estudiaba el curso de artes. Colegial artista.Persona que ejercita alguna arte bella.Persona dotada de la virtud y disposición necesarias para alguna de las bellas artes.Persona que actúa profesionalmente en un espectáculo teatral, cinematográfico, circense, etc., interpretando ante el público.Persona que hace algo con suma perfección."Y esta última me encantó. "Persona que hace algo con suma perfección". Genial. Por lo subjetivo.
Porque creo que el arte es eso. La perfección, o, si se me permite, la perfectibilidad de lo que hacemos. No puedo dejar de emocionarme al escuchar ciertas canciones, ni puedo dejar de maravillarme al leer a ciertos autores. Y no es menos mi alegría si un amigo agarra la guitarra y me alcanza a traspasar el alma con una canción. Y entonces todo se vuelve arte, aunque no haya escenario, no haya banda, no haya euforia...Es un instante, ese momentito en que escuchaste "ese" tema, y te llenó todo. Es difícil de explicar. La expresión a la que suelo recurrir en esos momentos es "ufffffff"...seguido de expresiones tales como que buen tema, etc...
Pero, en medio de lo que el arte genera, aparece como apareado el perfil bizarro de la cosa. El clásico "yo soy un artista, más respeto" que tanto escuchamos a diario en los programas baratos de chimentos actuales. Y considero esas situaciones como "artisteadas", hacete el artista a ver si de esa forma zafás del bochorno que generaste. O en otro extremo "no, no está loco, es un verdadero artista, le prende fuego a la casa porque es excéntrico tener las paredes quemadas..."Y así sucesivamente. Cuántas barbaridades en nombre del arte, no?
Tengo la suerte de hacer música, tengo el placer de juntarme a tocar de vez en cuando, y tengo el honor de conocer muchos músicos (algunos de profesión, otros por el arte mismo, esencia pura; recuerdo que alguien a quien reencontré hace poco, dotado de una calidad musical esquisita, superlativa, juró y perjuró que no iba a colgar la facultad, a pesar de insistencias de quienes lo rodeaban para dedicarse a la música. Y no colgó la facultad...y sigue tocando). Quien no toca o canta, o no escribe, o no lee, o no tiene una expresión artística que lo contenga, no sabe realmente el placer que se pierde. El arte fluye, está, se siente, se vive. hay que dejar que nos alcance. Y animarnos.
miércoles, 28 de abril de 2010
A ver...empecemos!!
Siempre cuando uno tiene cosas muy desordenadas (sea casa, oficina, consultorio, vida o relaciones), en algún momento se plantea ordenar el quilombo, o al menos intentarlo. Y acá aparece el primer peldaño en la larga escalera que lleva al orden...Hay que empezar en algún momento. Y cuando el laburo es engorroso, aparecen como por arte de magia miles de excusas que no nos permiten empezar con la tarea en cuestión. Porque si ordenar fuese divertido, estaría en una lista de hobbies, o en algun club como parte de las actividades a realizar en el predio, o simplemente no tendríamos que ponernos en la "tarea de ordenar". Hasta probablemente invitaríamos amigos a disfrutar de esa divertida faena. Pero no es así. Cuando nos disponemos a ordenar, es porque ya el caos sobrepasa nuestros límites de cordura, exponiéndonos a perder nuestro estado de pertenencia de nuestras cosas por desconocimiento de las mismas debido al desorden mismo. Y entonces aparece la primer pregunta ¿Porqué es necesario el orden? ¿En que nos ayuda?
Creo que el orden hace que tengamos todo a la vista, y nos hace saber donde estamos parados. Esto vá acá, aquello allá, y todos felices. Pero el orden no es lo mismo para mi que para vos. El orden es un tipo, que se yo, bastante...subjetivo, no? Personalidad múltiple el orden, eh? A veces simula que está, pero no es tan así.
Está bueno ser ordenado; aunque también puede transformarse en una obsesión (depende del grado de orden que uno necesite). Veremos.
Sorry, me tengo que ir a ordenar un par de cosas. Bye bye
Creo que el orden hace que tengamos todo a la vista, y nos hace saber donde estamos parados. Esto vá acá, aquello allá, y todos felices. Pero el orden no es lo mismo para mi que para vos. El orden es un tipo, que se yo, bastante...subjetivo, no? Personalidad múltiple el orden, eh? A veces simula que está, pero no es tan así.
Está bueno ser ordenado; aunque también puede transformarse en una obsesión (depende del grado de orden que uno necesite). Veremos.
Sorry, me tengo que ir a ordenar un par de cosas. Bye bye
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